En las inmediaciones del macizo y el “Parc rural del Montserrat” encontramos productos de muy alta calidad de entre los que destacan el vino y el aceite de oliva.

Aceite de oliva

Si hablamos de aceite de oliva en Cataluña, la variedad predominante es la Arbequina, se trata de una aceituna pequeña de la que se extrae un aceite con carácter muy mediterráneo, suave y afrutado, esta variedad supone el 50% de la producción total de Cataluña.

Sin embargo, en los alrededores de Montserrat se cultivan en poca cantidad, unas variedades autóctonas muy interesantes desde el punto de vista gastronómico, las más características son la Vera Montserratina (o Verdal de Manresa) de la que se extrae un aceite con carácter único, intenso, con un amargo, picante y astringente marcados, pero compensado con un nivel de dulzura que equilibra. Con alto contenido en ácido graso oleico.

Dicen los catadores que el aceite Vera del Montserratí tiene aromas secundarios del tipo verde suave, con predominio de notas de hinojo y frutos secos que contrastan con la potencia de boca. El conjunto resulta agresivo pero equilibrado en intensidad aromática y suavidad de los matices.

Debido a la poca producción, los agricultores han optado por un mercado de proximidad y una producción de altísima calidad.

Igual de interesantes y autóctonas son las variedades Palomar y Corbella, lo más característico de estas variedades es su poca cantidad de polifenoles que hacen que este aceite no se pueda exportar debido a su poca vida útil. Por lo que es muy difícil probarlo fuera de su zona.

Por otro lado, los polifenoles, son causantes del amargor y la astringencia en el aceite de oliva, así la poca cantidad que encontramos en estas variedades hacen de este un aceite muy especial y suave. La imposibilidad de exportarlo hace que sea difícil de conseguir.

  • Nota de cata del aceite de variedad Palomar: De afrutado medio, con notas verdes y maduras. Aromas secundarios retronasales, con recuerdos de hierba y fruta madura y verde como el plátano, sensaciones de hortalizas, dulce en boca, con un cierto carácter picante i amargo de progresión lenta. El conjunto resulta equilibrado y especialmente interesante en boca, donde se complementan aromas y sabores.
  • Nota de cata del aceite de variedad Corbella: Aceite muy aromático, con connotaciones de fruta madura, manzana y hierbas. En boca es muy dulce y suave (debido al poco contenido de polifenoles) poco amargo con un picante ligero y sin astringencia. Se puede utilizar para suavizar aceites amargos, aportando complejidad cromática.

Vinos

En cuanto a vinos, encontramos dos denominaciones de origen en los alrededores de Montserrat, la D.O. Bages al norte y la D.O. Penedés al sur.

La comarca del Bages, es conocida por sus viñedos desde tiempos muy lejanos, tanto es así que el origen del topónimo que designa a la comarca derivaría de la palabra Bacchus (el dios romano del vino) la tradición vinícola del Bages se remonta a hace más de 2.000 años.

Hoy en día, las bodegas de la zona son pequeñas debido al impacto que tuvo la revolución industrial en la zona haciendo de esta D.O. una de las más pequeñas de la península.

Viñedos de la D.O. Penedés.

La importancia de la D.O. Bages viene dada por sus bodegas que han cuidado y preservado con cariño las variedades autóctonas de la comarca, como son el Picapoll, el Sumoll y el Mandó entre otras más conocidas. Dando un carácter especial a sus vinos del que se han hecho eco críticos gastronómicos y restauradores de todo el mundo.

La D.O. Penedés con una tradición vitivinícola que se remonta a hace más de 2.700 años, comprende una gran área que va desde el sur de Montserrat hasta la costa, a diferencia del Bages, esta si es una zona con gran producción de vinos, destacando los blancos y el cava en los que junto al Chardonay y otras variedades más extendidas predominan las variedades autóctonas como Xarel·lo, Macabeu y Parellada.

En los últimos años, las bodegas más modestas han hecho una apuesta por la calidad, desmarcándose de las macro bodegas que, según los pequeños productores han hecho que la D.O. Penedés pierda prestigio, si queremos constatar porque Penedés ha estado siempre asociado a vinos de muy alta calidad a nivel mundial, lo mejor es pasarse por una de sus pequeñas bodegas y probar un blanco o un cava, no es de extrañar que esta zona exporte cava a países como Francia que está empezando a ver que en bodegas del Penedés se pueden encontrar espumosos de excelente calidad a un precio muy asequible.

Recientemente están cobrando importancia en la zona los tintos y rosados de las variedades Ull de llebre, Garnatxa y Merlot, de gran personalidad, encontramos también la presencia de Cavernet Sauvignon entre otras.